Las salinas de Marismas del Odiel símbolo de conservación de un espacio natural
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El nuevo ciclo de diversificación de la salinera repercute en la creación de empleo para el territorio
Las salinas de las Marismas de Odiel en estos días se encuentran en plena campaña de extracción de sal. Durante su encuentro con los responsables de la salinera, Electroquímica Onubense, el consejero ha resaltado el proceso de diversificación que se está llevando a cabo y ha incidido en que con los nuevos usos que se le dan a la sal, entre los que se encuentran el alimentario, se consigue más valor añadido en la provincia de Huelva y se crean más puestos de trabajo en torno a la población que convive con el espacio natural, ya que más familias viven de la explotación.
Las Marismas del Odiel es un ejemplo de cómo la conservación de los espacios naturales está íntimamente ligada al desarrollo sostenible. Se puede hablar de un Paraje Natural, de una Reserva de la Biosfera, de un Lugar de Importancia Comunitaria, de una Zona de Especial Conservación para las Aves y de un Humedal Internacional Ramsar. Todo ello, compatible con la explotación de la sal a través de procesos de desarrollo sostenibles
Las salinas, que cada año superan las 100.000 toneladas de producción, constituyen hábitats muy importantes para los pasos migratorios de aves, sustentan la colonia de reproducción de flamencos, acogen la invernada de anátidas protegidas, colonias de reproducción de espátulas, nidos de águila pescadora, entre otras. Cada balsa constituye un ecosistema diferente con algas, peces, insectos, artemias, y garantiza núcleos de diversidad en el espacio protegido. A su vez en el territorio salinero se realizan actividades de uso público, voluntariado y educación ambiental y constituye un elemento significativo del paisaje de la costa de Huelva.

La explotación salinera debe hacerse compatible con el cumplimiento de medidas ambientales para garantizar la conservación de estos recursos y el paisaje. Constituyen una ocupación del dominio público y por tanto su uso debe garantizar la compatibilidad con otros vocaciones naturales del territorio, la conservación de la vegetación en muros y caminos, el mínimo impacto de las infraestructuras, la coordinación con la gestión del espacio protegido y la conservación de especies de avifauna.